Mira todo lo que te sostiene.
A veces, cuando el cielo está oscuro, se nos olvida que hay estrellas. Vamos a encenderlas una por una.
Nada de lo que escribas se guarda.
Esto no reemplaza acompañamiento profesional; es una pausa para recordar.
Amiga, esto que ves no lo inventé yo. Cada luz la pusiste tú. Este es el cielo que te sostiene — y sigue ahí incluso las noches en que no puedes verlo.