
¿Para qué estoy aquí?
No es crisis de telenovela. Es la pregunta más adulta del semestre.
Esto no es
No tienes que tener vocación clara a los 19.
Esto sí es
Es normal dudar de la carrera, de la ciudad, de si esto “es lo tuyo”. Dudar no es fracasar.
Sentido y Vida no se llama así por casualidad. Estudiar sin un para-qué se siente como remar. Con un para-qué —aunque sea pequeño— el mismo parcial pesa distinto.
El sentido no siempre es “cambiar el mundo”. A veces es cuidar a alguien, aprender un oficio, no repetir una historia, o simplemente terminar este semestre con la cabeza en su sitio.
La tradición de la CUR habla de formar la vida, no solo el oficio. Eso incluye esta pregunta. No la tienes que resolver hoy. Sí puedes dejar de huirle.
Tres prácticas
01 · Tres escalas
¿Qué importa hoy, este semestre, en cinco años? Si no sabes la tercera, está bien. Responde la primera.
02 · Una cosa que sí eliges
Aunque la carrera la hayan elegido otros, nombra una parte que sí es tuya.
03 · Hablarlo
Con un docente, pastoral, un amigo. El sentido se aclara en voz alta más que en la ducha.
