
Agotamiento
No es flojera. Es un sistema que lleva demasiado tiempo en rojo.
Esto no es
No se arregla con un self-care de 15 minutos y a seguir igual.
Esto sí es
Es una señal de sobrecarga: hay que bajar demanda, no solo “motivarse”.
El agotamiento universitario se disfraza de “así es la carrera”. Hasta que el cuerpo deja de cooperar: niebla, irritación, cero ganas, la sensación de estar viendo tu vida desde afuera.
Si estudias y trabajas, o si cuidas a alguien en casa, el tanque se acaba antes. No es falta de pasión.
Recuperarse no es un fin de semana heroico. Es quitar una cosa, dormir, y dejar de tratar el descanso como premio.
Tres prácticas
01 · Quitar una cosa
Una reunión, un extra, un “sí” automático. El alivio empieza por resta, no por app nueva.
02 · Bloque tonto de recuperación
40 minutos sin productividad: cama, sombra, música. El cerebro necesita aburrirse.
03 · Señal de corte
Una hora en la que el semestre se apaga. Aunque quede algo. Siempre queda algo.
